Por alguna razón que los detractores de Al Gore sabrán perfectamente explicar; anoche en Milán se soltó tremendo aguacero. Una cosa a lo caribeño. Y esta mañana al despertar, la cosa seguía ahí. Toneladas de agua cayendo. Relámpagos, truenos. Una humedad para regalársela al primero que pasara.
En ese ánimo nos sentamos a desayunar, hablando sólo de la tormenta y de cómo era posible que el tiempo hubiera cambiado así, de un minuto al otro.
Luego de un rato, N hizo un puchero compasivo y dijo: La pioggia eztá tizte. Y se soltó a contarnos su primer cuento. Imaginado todo por él.
"La pioggia eztá tizte... polque... zu mamá ze fue... al supelmelcado... con sus hijitoz piiiiccolos piiiicolos piiiicolos... y.... y la dejó da sola... a la pioggia... que eztá tiiiizte".Y sobra decir, pero lo digo igual, que la lluvia dejó de importarnos un comino.
Notas:
Pioggia significa: lluvia. Y los tres puntos significan: pausa reflexiva para continuar con la narración.
¡Qué hermoso!
ResponderEliminar¿Neta? ¿hemos llegado al punto de tener que explicar lo que significan los puntos suspensivos? :(
Según yo, sí. Gracias a los sms, el guasáp y primos del género, los puntos suspensivos están comenzando a sustituir a las comas, a los puntos y seguido y lo que es peor, a los puntos y aparte. Es un drama lingüístico (eso creo yo) pero es así (también según lo que creo).
Eliminar¡Gracias por la flor! ¿Verdad que es un cuento lindísimo? ;)