Estábamos ahí, como todas las mañanas, desayunando. Con la diferencia de que esta mañana no había ni pan, ni mermelada y sustituíamos un desayuno en forma, por galletas Marías untadas con miel.
Hablábamos de gente que conocemos, de lugares que hemos visitado. Rememorábamos. Y de repente, N soltó:
– A mi me encanta la canzión de la pizina.
– ¿Sí? ¿Y cuál es la canción de la piscina?
– Ez ezta:♫ Pizina, ¿lónde eztáaaaz?A mi me gusta bailaaaary tamiéeeeeeen♩looooo otro.♬ Y una manzanaaaen el árboly máz tarde noz vemoz en la compuuuu ♪
Seguro se me fue alguna línea, alguna palabra, aunque me paré corriendo a buscar el cuaderno para anotarla. Pero aquí lo textual no es lo más importante. N compuso su primera canción en forma. Son bienvenidos los aplausos.